Los días tan fríos, como el de hoy, hacen recapacitar.

A mi, personalmente el mal tiempo me encanta, me recuerdan a mi Alemania, ese olor a tierra mojada, a bosque, esa sensación de humedad, de frío, de tener que llevar mil bufandas y unas manoplas. Pero hoy... hoy es diferente.

Supongo que el ir tan tapada, hace que se oculten mis sentimientos. Hace que nadie vea debajo de toda esa ropa, si mi cara hoy no está tan feliz como otros días, hace que mis ojos, intentando asomar entre el gorro y la bufanda que los limitan por arriba y por abajo, siendo tristes, parezcan indiferentes.

Hace que, a su vez, se calienten esos sentimientos de vacio que a veces me sorprenden, y se vuelvan un poco mas reconfortantes, menos peligrosos.

Hace que camufle toda esa verdad, que irremediablemente saldrá el día que menos lo espere, azotando a quién pille a su paso.

Pero nunca, nunca, por más ropa que me ponga, podré olvidar esa sensación, de cuando quiero acercarme a ti, y abrazarte como nunca, y veo tus ojos clavados en otras caras, en otros ojos....

Nunca olvido esa mirada tuya....